Mira esto 4


En las profundidades de un remoto bosque, donde los árboles se elevaban como centinelas silenciosos, yacía una antigua runa oculta bajo capas de tierra y follaje. Su superficie, una vez pulida, estaba ahora cubierta de musgo y líquenes, pero su poder secreto permanecía intacto. Legendaria en los cuentos de antaño, la runa poseía el conocimiento para desbloquear portales a reinos desconocidos y revelar verdades ocultas.



En el corazón de una ciudad bulliciosa, donde el neón brillaba y la multitud se arremolinaba, una artista callejera de nombre desconocido cautivó a los transeúntes con sus vibrantes grafitis. Sus murales, que representaban escenas surrealistas y mensajes enigmáticos, hipnotizaban a los espectadores y los transportaban a reinos de imaginación. Cada obra de arte era una ventana a la mente de la artista, una invitación a explorar las profundidades del subconsciente y la naturaleza efímera de la realidad.